«Gente de la Tierra: Ha empezado una poderosa conversación global. A través de internet la gente está descubriendo e inventando nuevas formas de compartir conocimiento relevante a gran velocidad. Como consecuencia directa los mercados incrementan su inteligencia y lo hacen a más velocidad que la mayoría de las empresas.
Y los mercados se forman de conversaciones. Sus miembros se comunican en un lenguaje natural, abierto, franco, directo, gracioso y, a menudo, escandaloso…»
Así se inicia el Manifiesto Cluetrain, cuyos autores Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger, preconizaron en el año 2000 el ocaso de la empresa convencional y el nacimiento de una nueva forma de comunicación global que derribaría las estructuras autocráticas con una burocracia anquilosada donde el conocimiento era depositado bajo llave, a resguardo de los infiltrados.
Este movimiento surgió de unas largas conversaciones entre estos cuatro participantes, y buscaba desterrar los modelos convencionales por los que se regían las empresas hasta ese momento, vinculando el lado humano y el de los negocios con la tecnología punta. Para ello redactaron 95 tesis, entre las que me gustaría destacar las tres primeras...